Paola Bartolomé

Empresaria, chef pastelera y panadera, su creatividad y esfuerzo le han permitido traer un pedacito del arte repostero neoyorquino a Guatemala.



La pastelería Sweet Brooklyn fue fundada por Paola Bartolomé González, una joven repostera que puso en práctica su conocimiento y habilidades para crear el concepto de una pastelería inspirada en su vida en Nueva York.

Con 22 años, ya tiene su propia empresa y su título de chef pastelera y panadera. Se trata de Paola Bartolomé, quien desde 2014, fundó la pastelería al estilo americano Sweet Brooklyn Bakery. El lugar se distingue por pasteles como el Crepe Cake, hecho de crepas y creme brulee, y otras delicias a las que les incorpora ingredientes poco tradicionales como pepitoria, mango verde, tamarindo, cardamomo o rosa de jamaica.

Cuando cumplió la mayoría de edad viajó a Nueva York para profesionalizarse en el Institute Culinary Education (ICE), durante cinco meses. Fue la más pequeña de su clase y de la universidad, todos estaban arriba de los 25 años.  Por azares del destino, realizó sus prácticas en White Cake, de la mano de Lauren White, conocida por trabajar con Martha Stewart y con los planificadores más reconocidos de bodas de la Gran Manzana. Paola decidió ser repostera por el arte, por lo que puedes crear, siente que un pastel es como un lienzo en blanco.

Sweet Brooklyn Bakery es un homenaje a Brooklyn, la ciudad donde Bartolomé vivió durante casi tres años.  Paola podrá ser joven, pero cocina como experta. Sus clientes a veces la miran con incredulidad, pero cuando degustan sus pasteles, regresan y piden más.  Su magia radica en que nunca son iguales y prepara lo que a ella le gustaría comer. “De pronto son bohemios y en dos meses, minimalistas. Le gusta experimentar, porque más que una chef se considera una artista.   Su fuerte son los pasteles de boda y  se caracterizan por su sabor de butter cream.

Su deseo es hacer crecer su pastelería y quizás, algún día, abra un local similar en Antigua Guatemala. También quiere estudiar escultura de barro, para hacer una línea de platos. “No cambia su profesión por nada. Siempre hay algo nuevo por hacer y descubrir. Cada día puede hacer una creación diferente”.

  • Fundadora de la empresa en Guatemala llamada Sweet Brooklyn Bakery en donde mezcla la decoración creativa y los sabores de ingredientes locales.
  • A los 18 años Ingresa a la ICE (Institute of Culinary Education) en Nueva York, siendo la estudiante más joven de su clase.
  • Comienza a trabajar en la prestigiosa pastelería White Cake, de la reconocida chef Lauren bohl White en donde aprende sobre repostería y el esfuerzo necesario para hacer un trabajo excepcional.