Pablo Manuel López

Visionario y luchador, logró traspasar sus limitaciones y fundar su propia empresa mediante esfuerzo y sacrificios



Pablo Manuel López, conocido en su comunidad como Don Pablito nació el 1 de diciembre de 1964 en Antigua Guatemala. Es el primogénito de seis hermanos. Vivió parte de su niñez en la Aldea Santa Catarina Bobadilla, posteriormente, debido a los terribles efectos del terremoto de 1976, su familia se mudó a la aldea San Gaspar Vivar.

Desde muy pequeño fungió como el “hombre de la casa”, ya que su padre padecía problemas de alcoholismo, lo cual impedía que cumpliera con sus responsabilidades; ante ello su familia se enfrentó a dificultades económicas, las cuales Pablo se empeñó en sobrepasar, evitando que su familia tuviera carencias en sus necesidades básicas.   Pablo se dedicó en alma y corazón a trabajar para darle condiciones de vida favorables a sus hermanos y a su madre.

Esto no impidió que estudiara, ya que él creía en la posibilidad de crear un futuro mejor para él y toda su familia; así que trabajaba por las mañanas y tardes, y estudiaba por la noche.  Este camino no resultó fácil, ya que trabajaba arduamente, con tal de alcanzar su anhelo de una vida mejor para su madre y sus hermanos; estos años estuvieron plagados de esfuerzos, sacrificios, y desvelos; pero él supo luchar y sobrepasarlos.

Entre los empleos que desempeñó durante esta época se encuentran: ayudante de albañilería, ayudante de mecánico, zapatero, agricultor; empleos en los que colocó todo su esmero, y de los cuales aprendió mucho.  A pesar de todas las limitaciones, después de años de esfuerzo, logró culminar sus estudios y graduarse de perito contador; este evento le brindó la fuerza necesaria para seguir trabajando para alcanzar sus sueños.

Posteriormente obtuvo un trabajo, en un taller en el que se dedicaban a la escultura de bronce fundido. En este trabajo encontró su pasión, por lo que se dedicó a aprender sobre este tipo de negocio durante algunos años.

Habiendo aprendido suficiente, decidió formar su propia empresa, la cual aunque empezó como una empresa pequeña con pocos empleados; soñaba en convertirla en una empresa exitosa.  Al pasar de los años, con nuevos negocios y propuestas, logró llevar a Bronces y Aluminios Landívar, a ser una empresa sólida en el mercado.

La mejor parte, para él, es que con su empresa ha ayudado a varias personas a tener un sustento para su familia.   Debido a su personalidad amable y humilde, es muy respetado por sus empleados, ya que los exhorta a estudiar y ser mejores personas día con día.

Pablo es una persona que a pesar de los obstáculos jamás ha dejado de sonreír y ayudar al prójimo; ha podido sobreponerse de una infancia dura, y utilizar las adversidades como herramientas para forjar un futuro prometedor.

  • Graduarse de Perito Contador.
  • A pesar de múltiples limitaciones, logró fundar y hacer crecer su propia empresa “Bronces y Aluminios Landívar”.
  • Traspasar fronteras exportando sus productos a otros países.