Amílcar Quicibal Gómez

Emprendedor, cuya pasión por el ciclismo lo llevó a construir lo que ahora considera su mejor idea.



La creación de sus propios accesorios fueron la clave para darse a conocer, además de generar ingresos. Nunca pensó que el ciclismo sería el motor que lo llevaría a crear “Quici” (abreviación de su apellido).

Así fue como a través del deporte, en el que unió las técnicas del ciclismo y los principios de un emprendedor, comprendió que el inicio de un negocio se parece a una carrera de fondo que se nutre de los mismos principios que lo llevaron a convertirse en un ciclista profesional.

El primer producto elaborado por Quicibal fue un guante. “Empecé con Q10, recuerdo que compré retazos de tela y cuero, desarmé una chumpa viejita que poseía para completar los materiales y los cosí a mano”, rememora.

El emprendedor cuenta que su objetivo no era ser un empresario, sino que quería sobrevivir mientras competía, y con lo que obtuviera de la venta de los guantes podría pagar su refacción, repuestos e indumentaria.  Sin saber, se trazó el camino que todo emprendedor debía seguir para lograr el éxito; su experiencia en el ciclismo lo llevó a afrontar muchos retos y seguir adelante.

“Mi producto estaba teniendo éxito, no era tanto por el diseño, sino por la funcionalidad, los primeros clientes fueron mis colegas de ciclismo”, dice el emprendedor.

Dos empresas confiaron en el negocio y el primer pedido grande fue de 100 guantes. “Tenía miedo, porque todo el producto era fabricado a mano y no sabía si podía cumplir con lo que me solicitaban, pero tuve el apoyo de mis hermanos y logré cumplir”, cuenta.

Meses después se vio en la necesidad de innovar y mejorar los procesos de fabricación, compró maquinaria y materia prima de mejor calidad.

Al empezar, recuerda que no contaba con suficientes recursos económicos, y se rehusó a recurrir a préstamos; sin embargo, debido a la buena aceptación que logró el producto, comprendió que para innovar y mejorar procesos necesitaba inyectarle capital al negocio y debió recurrir a créditos para poder crecer.

En la actualidad la empresa cuenta con una fanpage bajo el nombre coequipier.  En la tienda se comercializan 35 productos para deportistas de diferentes ramas.  Los accesorios son diseñados, fabricados y distribuidos por la familia Quicibal.

Un valor agregado del negocio es que se adaptan al presupuesto del cliente, tratan de ayudar a los deportistas ya que ellos también recibieron ese apoyo. Además han innovado en materiales y tecnología, crean diseños modernos y de calidad en más de cinco áreas deportivas.

  • Fundador de su propia marca “Quici”, que vende artículos deportivos con diseños originales y funcionales.