Doctor Carlos Manuel Quintero

Es una persona con un amplio sentido humanitario, que ha enfocado su carrera en ayudar a personas de escasos recursos en el campo de la medicina y la cirugía plástica. SIendo el primer Doctor en realizar con éxito injertos de piel sintética en niños quemados en el Hospital San Juan de Dios.



PORQUE TRABAJA ALLI?  PORQUE SU PADRE SE LO DIJO…

Nació el 2 de Mayo de 1959.

Decidió ser doctor desde hace muchos años, durante su niñez tenía que guardar silencio en la casa, porque la clínica médica de su padre quedaba en una parte de su vivienda en la Avenida Bolívar, zona 3 de la ciudad de Guatemala. Su mama cuenta que él hablaba con los pacientes en la sala de espera  y les decía que los curaría “sin cobrarles” cuando fuera grande.

La influencia de su padre como doctor fue importante, pero un evento más tarde en su vida, le cambiaría su forma de pensar. El 24 de Agosto de 1973 fue atropellado por un carro mientras manejaba bicicleta, gravemente lesionado su padre lo llevo donde trabajaban algunos de sus amigos-colegas. Ese día, Dios le dio otra oportunidad de vivir, a través de las manos del Dr. Federico Murga, sobrevivió sin ninguna limitación física, pero comprendió que tenía que devolver a algún niño la oportunidad de sanar, y de qué manera?  Siendo médico, como el Dr. Murga.

Un día le pregunto a su padre, el Dr. Ladislao Quintero “papa: donde me recomiendas que debo hacer mis prácticas de Medico?” Y él le dijo, “por supuesto, el Hospital General San Juan de Dios, donde yo fui medico también, donde vas a aprender todo lo que necesitas para ser doctor”.

Lo acepto con cierto desagrado, porque nunca le gusto el edificio de ese hospital, sin embargo, le asignaron el San Juan de Dios y allí fue. Hizo su residencia en Cirugía General en el Hospital General San Juan de Dios del 1 de Febrero de 1984 al 30 de Junio de 1988. Cuatro años y medio muy duros, donde se dio cuenta, que no quería atender personas al borde de la muerte por el resto de su vida, quería una especialidad en Cirugía, donde todo fuera limpio, y todos los pacientes fueran sanos… la respuesta era: Cirugía Plástica (eso es cierto o no?).

Debido a limitaciones económicas, no pudo optar por una especialización en México en Cirugía Plástica, y las oportunidades de becas en otros países eran casi nulas. Dos años desempleado, con un sueño que parecía no realizable. Un día conoció a un cirujano plástico estadounidense, el Dr. Austin Mehrhof, con quien trabajo por una semana aquí en Guatemala, donde  fungía como Medico asistente de una jornada de Cirugía Plástica, dirigida a niños con labio y paladar hendido. Esa semana de trabajo, le dio la exposición ante él, para que lo invitara a su hospital en Richmond, Virginia, Estados Unidos.

Fue una visita corta, y minutos antes de subirse al avión de regreso a Guatemala, él le dijo: “Carlos, hablamos con todos los médicos del departamento, y queremos ofrecerte,  el hacer tu entrenamiento en Cirugía Plástica en nuestro hospital”.  No creía que le ofrecieran una oportunidad así.

El 1 de Septiembre de 1992, con 2 valijas y $300.00 comenzó su aventura en el Medical College of Virginia, en Richmond. Dos años le esperaban, pero se sentía seguro por su experiencia previa en el San Juan de Dios.  El shock Medico cultural fue abrumador y más allá de su imaginación. El mundo real de la Medicina en Estados Unidos era muy diferente a mi San Juan de Dios. No estaba preparado para ello. En uno de los exámenes a nivel nacional de Estados Unidos, entre los residentes de Cirugía Plástica de todos los programas universitarios,  fue una de las notas más bajas, su mentor el Dr. Mehrhof, lo llamo a su oficina y le dijo: “esto está muy mal, o mejoras o volves a Guatemala”.  Acepto sus palabras como un reto y no como un regaño, y se dijo: “no es Carlos Quintero quien está quedando mal, es Guatemala”. Termino su entrenamiento y se graduó del programa de Cirugía Plástica el 31 de Agosto de 1994, en su último examen a nivel nacional quede a la mitad de la lista.

De regreso en Guatemala y con un mundo nuevo por explorar, fue a su hospital San Juan de Dios, empezó a trabajar como Cirujano Plástico en Octubre de 1994, sin gozar de salario por 2 años, por razones institucionales. Fue electo Jefe del servicio de Cirugía Plástica hace algunos años. Shock Medico cultural de nuevo, pero esta vez, era su hogar.

Cuando pensó en tratar personas sanas y cirugías sin muchas alteraciones, estaba completamente equivocado, la mayor parte del tiempo, trata seres humanos gravemente heridos, pero ahora tiene muchas herramientas para cuidarlos y cuidase a mí mismo.

Algunos le preguntan: “y hasta cuando vas a trabajar en el San Juan de Dios”, y el se contesta en silencio: “HASTA QUE DIOS QUIERA”. 

 

Siempre ha sido una persona que ha luchado por brindarle a la gente de escasos recursos los mejores tratamientos que existen en el mundo ya que ha conseguido donaciones de la comunidad internacional para salvaguardar la vida de sus pacientes que no cuentan con poder adquisitivo.

En el presente año consiguió donaciones de piel sintética e hizo los primeros injertos con resultados exitosos en niños quemados del Hospital San Juan De Dios.

Durante los casi 19 años de ser Cirujano Plástico en el Hospital General San Juan de Dios le han permitido de una manera directa, influir en la educación Médico-Quirúrgico de estudiantes de Medicina de las diferentes universidades del país, quienes hacen sus prácticas de Cirugía en su hospital.

Sin embargo su influencia ha sido más importante en las promociones de Residentes de Cirugía de este hospital, porque trabaja con ellos todo el tiempo. Creo que el auge de estudiar Cirugía Plástica Reconstructiva  ha sido el resultado de ver los frutos de sus procedimientos de reconstrucción. Procedimientos complejos de reconstrucción post traumatismos, cáncer, anomalías congénitas, quemaduras, se han convertido en cirugías comunes en el hospital General San Juan de Dios.

Reimplantación de manos y dedos han sido efectuados con éxito, cirugía de la mano,  es una rama de la cirugía plástica reconstructiva la cual ha tenido el privilegio de dirigir durante estos años.

El tratamiento definitivo y estético-funcional de las heridas de todo tipo ocupa el 33% de todos los pacientes del hospital San Juan de Dios, también ha dirigido esta área de tratamiento.

Los pacientes con quemaduras graves han sido reconstruidos con el uso de un substituto sintético de la DERMIS, y es el Hospital San Juan de Dios el líder en casos a nivel nacional, tanto en hospitales públicos, como en hospitales privados, está a cargo de esto.

Sus planes para el futuro:

Crear el mecanismo para que los residentes de Cirugía del San Juan de Dios,  tengan la oportunidad de estudiar en Estados Unidos. Cirugía de pacientes quemados.